El Defensor Luis Garay deja el cargo y se despidió en una sesión del Concejo Deliberante

El Defensor del Pueblo de la Ciudad de Paraná, Luis Garay, hizo uso de un espacio en la sesión del Concejo Deliberante de este lunes para informar sobre su cese en el cargo a partir del 30 de abril y brindar un informe de gestión en los casi diez años de mandato. (Se puede ingresar al video en: https://www.youtube.com/watch?v=SZhTYd17730)

El Defensor Luis Garay habló ante un recinto colmado.


El retiro del Defensor ocurre siete meses antes de que finalizara su segundo mandato, en diciembre próximo, debido a que accedió a la jubilación por su tarea docente. Con una sala llena de público y palabras que fueron pasando por distintos momentos emotivos, Luis Garay habló del inicio, en diciembre de 2009, cuando fue electo por el Cuerpo Deliberativo junto con Pablo Donadío, Defensor del Pueblo Adjunto. “En aquella oportunidad hablé de mis convicciones y dije que venía a ponerle pasión a la función. Y de esa manera encaré el trabajo. Con pasión y guiado por mis convicciones profundas de defensa y respeto a los derechos humanos y protección de los más vulnerables.
Por eso, aquí mismo, hoy vengo a comunicarles que me acogí a la jubilación después de más de 30 años como docente, y que mañana (por el martes 30 de abril) ceso en el cargo como Defensor del Pueblo de Paraná”, dijo en el comienzo de la exposición (Se adjunta el documento completo).

Seguidamente, se refirió a la Defensoría del Pueblo – institución de la democracia, única en la provincia y creada en Paraná por ordenanza 8.391 en 2003- y al trabajo realizado. Dijo que la Defensoría registra en total 30 mil actuaciones y 22.500 fueron ingresadas y tramitadas durante su gestión. Remarcó que los números reflejan una parte de la labor debido a que hay una innumerable cantidad de gestiones que no quedan registradas y que consisten en la atención y asesoramiento que se hacen vía telefónica, personal y por redes sociales.

En ese sentido, dijo: “Estoy orgulloso porque realmente me siento satisfecho por el trabajo realizado. Me he brindado en cuerpo y alma, haciendo todo lo que estuvo a mi alcance para cumplir con la función encomendada, y lo hice siendo fiel a mis convicciones. Por supuesto que cometí errores, pero fueron involuntarios, y siempre que pude, traté de repararlos. Busqué estar siempre cerca de los ciudadanos, escuchando y compartiendo sus reclamos y angustias”.

Más adelante se detuvo en el tenor de la tarea, agradeció el compromiso del personal y aseveró que “no es nada fácil estar al frente de una institución” de ese tipo, “donde continuamente se recibe a ciudadanos que se presentan con quejas y preocupaciones, en situaciones de vulnerabilidad y necesidad. Y es por eso que destaco el trabajo de todo el personal de la Defensoría: equipo técnico, de atención al ciudadano, personal administrativo, notificadores, personal de maestranza y del Centro de Mediación. Si bien la figura del Defensor es unipersonal, nadie tiene tanta espalda como para llevar adelante solo función. El trabajo en equipo es fundamental. Es un trabajo comprometido y muchas veces muy angustiante. Va mi reconocimiento hacia todo el personal”.

“Colaboradores críticos”

A continuación, el Defensor expresó que conducir la institución significó “la búsqueda constante de equilibrio”. Y detalló la función: “La Defensoría siempre funcionó como nexo para encontrar soluciones a los problemas de los ciudadanos, articulando continuamente con distintas áreas del gobierno municipal, provincial e incluso nacional, así como también con universidades y entidades intermedias. Sin convertirnos nunca en una secretaría más del gobierno de turno, ni en un órgano de la oposición”.

Al respecto, aclaró que el rol de los Defensores del Pueblo es ser colaboradores críticos. “Así lo entendimos, con Pablo (Donadío), desde el primer día de la función, priorizando el diálogo. Es muy importante también decir que nos tocó estar con tres gestiones municipales diferentes, sin haber sufrido presión alguna por parte de los poderes ejecutivos de turno. Y lo destaco porque eso le hace muy bien a la democracia”.

Temas abordados y “sabor amargo”

El abanico de temas en los que habitualmente trabaja la Defensoría del Pueblo es amplio y variado. A modo de ejemplo, el Defensor hizo una enumeración, que abarcó temáticas referidas al acceso a la salud, la educación, derechos de personas con discapacidad, obras y servicios públicos, entre otros, y se refirió a dos cuestiones concretas –situación de calle y transporte urbano-, en los que las gestiones y esfuerzos no alcanzaron para encarrilar resultados. “Son dos cuestiones sobre las que he trabajado mucho y a las que les he dedicado mucha energía, y me voy con cierto sabor amargo”, expresó.

Sobre los temas abordados, detallados sólo para ejemplificar el alcance, mencionó:
Derecho a la Salud: hemos trabajado con la obra social de la provincia y con la Secretaría de Salud, directamente con sus autoridades, reclamando por prestaciones no cumplidas. Derechos de las personas con discapacidad: trabajamos en forma articulada con el Instituto Provincial de Discapacidad, con la Facultad de Trabajo Social y con asociaciones civiles como Aspasid entre otras para atender situaciones de incumplimiento de las leyes vigentes. Derecho a la educación: todos los años, a principio de año, acompañamos a padres preocupados, que por distintos motivos no consiguen bancos para sus hijos en las escuelas públicas. Derecho a la identidad: se acompaña a los ciudadanos para facilitar el acceso a sus documentos otorgando una eximición de sellado como así también colaboramos en los trámites muchas veces engorrosos ante el Registro Civil. Cuestiones relativas a obras y servicios públicos: sin duda, las de mayor demanda desde la creación de la Defensoría. Se trata de reclamos relativos a alumbrado público, cloacas y agua en la ciudad, que son obligaciones de la Municipalidad para con los vecinos. Derecho al hábitat: es una deuda pendiente por parte de todas las gestiones municipales. La problemática es sumamente básica y a la vez compleja. Hay muchas familias que no tienen acceso a la vivienda y no encuentran respuesta de parte del Estado. Cuestiones financieras: en este aspecto podrán discutirnos la competencia pero siempre acompañamos y asesoramos cuando un ciudadano se presenta angustiado por la situación de ahogo económico que sufre por parte de alguna entidad financiera, especialmente empleados municipales. Derechos de personas migrantes: abordamos en muchas oportunidades situaciones de migrantes de bajos recursos, acompañándolos a realizar su trámite de residencia, teniendo en cuenta que no existe en Paraná una delegación de la Dirección Nacional de Migraciones, entre otras situaciones difíciles que el fenómeno de la migración acarrea. Derecho al ambiente sano: valoramos el trabajo de los grupos ambientalistas y los acompañamos cada vez que fue solicitada nuestra intervención. Derechos de los adultos mayores: a la espera de que se concrete la designación de un Defensor de Adultos Mayores, se han atendido sus reclamos desde un área específica en la Defensoría. Incrementos de tarifas de luz y gas: hemos participado de las audiencias públicas tanto del gas a nivel nacional como de la luz a nivel provincial. Siempre la Defensoría dejó sentada su posición no solamente en el aspecto técnico, sino también en lo político, con la mirada puesta en la realidad de los usuarios y no de las empresas”.

Personas en la calle

En cuanto a la situación de las personas que viven en la calle, recordó que es un tema en el que la Defensoría viene ocupándose desde su creación, hace 15 años, con la convicción de que es necesario “construir otra mirada para abordarlo. No se puede seguir creyendo que alcanza con un plato de comida o una cama en invierno para que la situación de calle se resuelva”, sostuvo.

Reparó en la denominación y dijo que “se llama situación porque se puede modificar”. Y añadió: “Nadie elige de repente ir a vivir a la calle. Hay un trasfondo complejo en cada una de las historias de estas personas. Entiendo que hay que crear un dispositivo de inclusión para acompañar a quien se encuentra en esta situación, ayudarlos a volver a encontrarse a sí mismos y con sus vínculos cercanos, para poder reinsertarse en la sociedad. Me voy triste. Nos estamos acostumbrando a que las personas que viven en la calle sean parte del paisaje urbano cotidiano. Parece que nos olvidamos que son seres humanos, con todos sus derechos vulnerados. Desde la Defensoría hemos intentado articular políticas con el Municipio, con la Provincia, con el Poder Judicial y con distintos movimientos sociales y ONGs y siento que no logramos avanzar en la respuesta adecuada. Ojalá alguna vez se tome como política de estado y se encare desde una mirada integradora y respetuosa de los derechos humanos”.

Transporte en colectivos

“Me retiro con preocupación y cierta sensación de frustración”, dijo el Defensor en referencia a la situación del transporte público de pasajeros en colectivos. Recordó que desde el inicio de su gestión se han realizado reclamos y recomendaciones al Poder Ejecutivo por este servicio público. Se ha solicitado mejorar las frecuencias, la limpieza de las unidades, expresando la necesidad de contar con coches accesibles para personas con discapacidad, tener paradas identificadas y con garitas adecuadas, entre otros reclamos constantes de los usuarios. La Defensoría participa activamente del Sistema Integral de Control del Transporte Urbano (SITU) y “los concejales aquí presentes pueden dar fe de mi actuación en la misma, sobre todo transmitiendo el descontento que generaron los cambios de recorrido con la nueva concesión, así como objetamos, y NO acompañamos el último aumento del costo del boleto en la ciudad, considerando que antes debíamos hablar de mejorar el servicio”, puntualizó.

Centro de Mediación y Adpra

Dedicó un párrafo aparte al trabajo del Centro de Mediación Comunitaria de la Defensoría del Pueblo. “Es único en la Argentina, por sus características, ya que está establecido en la misma ordenanza de creación de la Defensoría, y porque al cargo de la coordinación se accede por concurso de oposición y antecedentes”, dijo y destacó que el Centro cuenta con un Registro de Mediadores Voluntarios, que son más de 100 todos los años, que trabajan ad honorem, “realizando la valiosa tarea de brindar un espacio de conversación para abordar los conflictos entre vecinos de manera pacífica y colaborativa. Y lo hacen con admirable compromiso social, brindando su tiempo y experiencia al servicio de la comunidad”.

También destacó el trabajo en red con todas las Defensorías del Pueblo del país, a través de la Asociación de Defensorías del Pueblo de la República Argentina (Adpra). El ámbito ha permitido a la Defensoría de Paraná “participar en posicionamientos en temas comunes y de relevancia nacional. La presencia permanente de la Defensoría de Paraná me permitió integrar la comisión directiva por varios períodos, llegando incluso a ser vicepresidente de la misma”. Remarcó además la tarea en conjunto encarada con la Defensoría del Pueblo de la Nación, contando desde el año 2010 con una delegación, que atiende en la sede de la Defensoría de Paraná, los reclamos relativos a los organismos nacionales.

Más presupuesto

El Defensor resaltó la necesidad de que la institución cuente con un mayor presupuesto y que la Comisión de Enlace, ámbito conformado por ediles de los distintos bloques cuyo fin consiste en hacer de nexo entre la Defensoría y el Concejo, se reúna en forma permanente. Ambos requerimientos posibilitarían un salto cualitativo necesario para la institución.

Agradecimientos

El Defensor Luis Garay dedicó el final de sus palabras a los reconocimientos. Agradeció a los vecinos de Paraná, a la Asamblea Ciudadana, a la Unión Entrerriana de Vecinales, a referentes de instituciones, tanto estatales como de la sociedad civil -que “por temor a olvidar alguna no voy a nombrar”, dijo- y “con quienes pudimos articular acciones y trabajar en conjunto en el acompañamiento de los reclamos de los ciudadanos”. También mencionó en la lista a los amigos, familiares, concejales, funcionarios y a la prensa que «con mucho respeto, siempre acompañó y difundió las actividades y el trabajo de la Defensoría». Su intervención finalizó con un fuerte y cerrado aplauso del público -entre los que había trabajadores de la institución, vecinalistas, mediadores- y la entrega por parte de la Presidente del Cuerpo, Josefina Etienot, de una obra con el croquis del frente de la casa de Monte Caseros 159, donde funciona la Defensoría del Pueblo de Paraná.

Luis Garay recibió un obsequio de parte de la Presidencia del Concejo.

La imagen refleja el frente de la casa donde funciona la Defensoría del Pueblo, en calle Monte Caseros 159.

Reseña

En Paraná, se instituyó la Defensoría del Pueblo y, bajo su órbita, un Centro de Mediación Comunitario, por ordenanza 8.391, sancionada el 30 de diciembre de 2002 y en vigencia desde el 12 de marzo de 2003 (fecha de promulgación).

En junio de ese año se realizó el concurso de oposición y antecedentes que consagró a Jorge Kerz como Defensor titular y a Martha Benedetto como Defensora adjunta.

En junio de 2005, Kerz presentó la renuncia a su cargo –la dimisión fue aceptada por el Concejo Deliberante el 28/06/05 mediante Decreto Nº 592-. A partir de esa fecha, la Defensora adjunta, Martha Benedetto, dirigió la institución hasta el 2 de diciembre de 2009, cuando asumieron los nuevos Defensores electos Luis Garay (titular) y Pablo Donadío (adjunto). El mandato era por cinco años, es decir hasta 2014.

En noviembre de 2014, los defensores Luis Garay y Pablo Donadío fueron reelectos como titular y adjunto, respectivamente, por el Concejo Deliberante por otro período de cinco años, hasta noviembre de 2019. La posibilidad de reelección está prevista por la ordenanza 8.391.

PALABRAS DEL DEFENSOR LUIS GARAY ANTE EL CONCEJO DELIBERANTE DE PARANÁ EN LA SESIÓN DEL 29 DE ABRIL DE 2019 (AUDIO: https://drive.google.com/file/d/1SD9wREmjqGMZeSfqAVSKOdAL8kJNfAcq/view?usp=sharing)

Es muy importante para mí estar hoy en el mismo recinto en el que hace casi 10 años, un 3 de diciembre de 2009, presté juramento como Defensor. Recuerdo la emoción y sorpresa que sentí cuando la concejal Cristina Sosa anunció que habíamos sido designados junto a Pablo Donadío por ese primer período.

En aquella oportunidad hablé de mis convicciones y dije que venía a ponerle pasión a la función. Y de esa manera encaré el trabajo. Con pasión, y guiado por mis convicciones profundas de defensa y respeto a los derechos humanos y protección de los más vulnerables.

Por eso, aquí mismo, hoy vengo a comunicarles que me acogí a la jubilación después de más de 30 años como docente, y que mañana ceso en el cargo como Defensor del Pueblo de Paraná.

Y lo hago orgulloso porque realmente me siento satisfecho por el trabajo realizado. Me he brindado en cuerpo y alma, haciendo todo lo que estuvo a mi alcance para cumplir con la función encomendada, y lo hice siendo fiel a mis convicciones. Por supuesto que cometí errores, pero fueron involuntarios, y siempre que pude, traté de repararlos. Busqué estar siempre cerca de los ciudadanos, escuchando y compartiendo sus reclamos y angustias.

La Defensoría del Pueblo es una joven institución de la democracia, con rango constitucional a nivel nacional y provincial. La Defensoría de Paraná es única en la provincia. Desde su creación se han tramitado más de 30.000 actuaciones y de esa cantidad, 22.500 lo fueron durante mi gestión. Y esto no es un número menor, teniendo en cuenta que cada actuación implica un trámite y un proceso de seguimiento, y que en esta cifra no están contabilizados los asesoramientos, derivaciones, consultas telefónicas y por redes sociales y que además algunas actuaciones engloban reclamos colectivos.

No es nada fácil estar al frente de una institución como la Defensoría del Pueblo, donde continuamente se recibe a ciudadanos que se presentan con quejas y preocupaciones, en situaciones de vulnerabilidad y necesidad. Y es por eso que destaco el trabajo de todo el personal de la Defensoría: equipo técnico, de atención al ciudadano, personal administrativo, notificadores, personal de maestranza y del Centro del Mediación. Si bien la figura del Defensor es unipersonal, nadie tiene tanta espalda como para llevar adelante solo esta función. El trabajo en equipo es
fundamental. Es un trabajo comprometido y muchas veces muy angustiante. Va aquí mi reconocimiento hacia todo el personal por la tarea cotidiana.

Ser Defensor del Pueblo significó para mí la búsqueda constante de equilibrio. La Defensoría siempre funcionó como nexo para encontrar soluciones a los problemas de los ciudadanos, articulando continuamente con distintas áreas del gobierno municipal, provincial e incluso nacional, así como también con universidades y entidades intermedias. Sin convertirnos nunca en una secretaría más del gobierno de turno, ni en un órgano de la oposición.

Los Defensores del Pueblo somos colaboradores críticos, ese es nuestro rol.

Así lo entendimos, con Pablo, desde el primer día de la función, priorizando el diálogo, y es muy importante también decirlo, que nos tocó estar con tres gestiones municipales diferentes, sin haber sufrido presión alguna por parte de los poderes ejecutivos de turno. Y lo destaco porque eso le hace muy bien a la democracia.

Es muy amplio el abanico de temas en los que la Defensoría interviene, y voy a hacer una enumeración solo a modo ejemplificativo:

– DERECHO A LA SALUD: hemos trabajado con la obra social de la provincia y con la Secretaría de Salud, directamente con sus autoridades, reclamando por prestaciones no cumplidas.

– DERECHOS DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD: trabajamos en forma articulada con el Instituto Provincial de Discapacidad, con la Facultad de Trabajo Social y con asociaciones civiles como Aspasid entre otras para atender situaciones de incumplimiento de las leyes vigentes

– DERECHO A LA EDUCACIÓN: todos los años, a principio de año, acompañamos a padres preocupados, que por distintos motivos no consiguen bancos para sus hijos en las escuelas públicas.

– DERECHO A LA IDENTIDAD: se acompaña a los ciudadanos para facilitar el acceso a sus documentos otorgando una eximición de sellado como así también colaboramos en los trámites muchas veces engorrosos ante el Registro Civil

– CUESTIONES RELATIVAS A OBRAS Y SERVICIOS PÚBLICOS: sin duda, la de mayor demanda desde la creación de la Defensoría. Reclamos relativos a alumbrado público, cloacas y agua en la ciudad, que son obligaciones de la municipalidad para con los vecinos.

– DERECHO AL HABITAT: deuda pendiente por parte de todas las gestiones municipales. Problemática sumamente básica y a la vez compleja. Hay muchas familias que no tienen acceso a la vivienda y no encuentran respuesta de parte del Estado.

– CUESTIONES FINANCIERAS: podrán discutirnos la competencia pero siempre acompañamos y asesoramos cuando un ciudadano se presentó angustiado por la situación de ahogo económico que sufre por parte de alguna entidad financiera, especialmente empleados municipales.

– DERECHOS DE LAS PERSONAS MIGRANTES: abordamos en muchas oportunidades situaciones de migrantes de bajos recursos, acompañando a realizar su trámite de residencia, teniendo en cuenta que no existe en Paraná una delegación de la Dirección Nacional de Migraciones, entre otras situaciones difíciles que el fenómeno de la migración acarrea.

– DERECHO AL AMBIENTE SANO: valoramos el trabajo de los grupos ambientalistas y los acompañamos cada vez que fue solicitada nuestra intervención

– DERECHOS DE LOS ADULTOS MAYORES: a la espera de que se concrete la designación de un Defensor de Adultos Mayores, se han atendido sus reclamos desde un área específica en la Defensoría.

– INCREMENTOS DE TARIFAS DE LUZ Y GAS: hemos participado de las audiencias públicas tanto del gas a nivel nacional como de la luz a nivel provincial. Siempre la Defensoría dejó sentada su posición no solamente en el aspecto técnico, sino también en lo político, con la mirada puesta en la realidad de los usuarios y no de las empresas

Esto es una mera enunciación de las distintas problemáticas que aborda la Defensoría del Pueblo.

Quiero detenerme ahora en dos cuestiones sobre las que he trabajado mucho y a las que les he dedicado mucha energía, y me voy con cierto sabor amargo.

Primero, la situación de las personas en situación de calle. Desde la creación de la Defensoría es un tema de preocupación, y siempre se insistió en la necesidad de construir otra mirada para abordar el tema. No se puede seguir creyendo que alcanza con un plato de comida o una cama en invierno para que la situación de calle se resuelva. Se llama situación por eso, porque se puede modificar. Nadie elige de

repente ir a vivir a la calle. Hay un trasfondo complejo en cada una de las historias de estas personas. Entiendo que hay que crear un dispositivo de inclusión para acompañar a quien se encuentra en esta situación, ayudarlos a volver a encontrarse a sí mismos y con sus vínculos cercanos, para poder reinsertarse en la sociedad. Me voy triste. Nos estamos acostumbrando a que las personas que viven en la calle sean parte del paisaje urbano cotidiano. Parece que nos olvidamos que son seres humanos, con todos sus derechos vulnerados. Desde la Defensoría hemos intentado articular políticas con el Municipio, con la Provincia, con el Poder Judicial y con distintos movimientos sociales y ONGs y siento que no logramos avanzar en la respuesta adecuada. Ojalá alguna vez se tome como política de estado y se encare desde una mirada integradora y respetuosa de los derechos humanos

El otro tema respecto al cual me retiro con preocupación y cierta sensación de frustración, es el del transporte público de pasajeros. Desde el inicio de mi gestión hemos realizado reclamos y recomendaciones al Poder Ejecutivo por este servicio público, solicitando mejorar las frecuencias, la limpieza de las unidades, expresando la necesidad de contar con coches accesibles para personas con discapacidad, tener paradas identificadas y con garitas adecuadas, entre otros reclamos constantes de los usuarios.

Hemos participado activamente del SITU (el Sistema Integral de Control del Transporte Urbano) y los concejales aquí presentes pueden dar fe de mi actuación en la misma, sobre todo transmitiendo el descontento que generaron los cambios de recorrido con la nueva concesión, así como objetamos, y NO acompañamos el último aumento del costo del boleto en la ciudad, considerando que antes debíamos hablar de mejorar el servicio.

Finalmente, no quiero dejar de mencionar el trabajo del Centro de Mediación Comunitaria, que es único en la Argentina, por sus características, ya que está establecido en la misma ordenanza de creación de la Defensoría, y porque al cargo de la coordinación se accede por concurso de oposición y antecedentes. Los concejales que aprobaron la ordenanza le dieron esta entidad especial. Lo valoro no solo por esto, sino también porque soy mediador, y porque estoy convencido de que el diálogo es el mejor modo de regular la convivencia. Pero lo que más destaco del Centro es que cuenta con un Registro de Mediadores Voluntarios, que son más de 100, todos los años, y algunos desde hace muchos años ya, que trabajan ad honorem, realizando la valiosa tarea de brindar un espacio de conversación para abordar los conflictos entre vecinos de manera pacífica y colaborativa. Y lo hacen con admirable compromiso social, brindando su tiempo y experiencia al servicio de la comunidad.

Por último, quiero destacar el trabajo que se hace en red con todas las Defensorías del Pueblo de nuestro país, a través de ADPRA; la Asociación de Defensores del Pueblo de la República Argentina, lo que nos ha permitido participar en posicionamientos en temas comunes y de relevancia nacional. La presencia permanente de la Defensoría de Paraná me permitió integrar la comisión directiva por varios períodos, llegando incluso a ser vicepresidente de la misma.

Establecimos también un trabajo en conjunto con la Defensoría del Pueblo de la Nación, contando desde el año 2010 con una delegación, que atiende junto a nosotros, los reclamos relativos a los organismos nacionales.

Antes de despedirme, quiero dejar planteado que es muy importante que la Defensoría cuente con mayor presupuesto y que la Comisión de Enlace se reúna en forma permanente, lo que daría un salto cualitativo necesario para la institución.

Ahora sí, quiero agradecer a las personas que acompañaron este recorrido. Aprendí durante la vida, que no importa el final del viaje, sino que lo importante es con quiénes se transita el camino.

Por eso, MUCHAS GRACIAS,

A los vecinos de Paraná, así como a los vecinalistas, por confiar tanto en mi persona como en la institución, y por desafiarnos e impulsarnos permanentemente hacia adelante

A la Asamblea Ciudadana por apoyarme continuamente

A la Unión Entrerriana de Vecinales por la colaboración en las cuestiones referidas a las tarifas eléctricas

A los referentes de tantas instituciones, tanto estatales como de la sociedad civil, que por temor a olvidar alguna no voy a nombrar, y con quienes pudimos articular acciones y trabajar en conjunto en el acompañamiento de los reclamos de los ciudadanos

A las amigas y amigos y compañeros que conforman la red que me sostiene en los momentos difíciles, me acompaña en los buenos momentos y por estar cerca también en momentos como este

A los concejales por haberme escuchado más de una vez, y respetuosamente, los distintos reclamos.

A los funcionarios de las distintas gestiones, incluso con aquellos con los que terminé peleado, ya que todo es parte de la función y del aprendizaje

Al personal del Honorable Concejo Deliberante, por la continua colaboración y buena predisposición para trabajar junto a la Defensoría

A las autoridades del Concejo, las actuales y las anteriores por recibir siempre nuestras inquietudes

A la prensa, que con mucho respeto, siempre acompañó y difundió las actividades y el trabajo de la Defensoría

A TODO el personal de la Defensoría y del Centro de Mediación, mi admiración por el compromiso cotidiano en la tarea

A Pablo Donadío e Irina Chausovsky, leales compañeros, con los que supimos construir desde la diversidad un hermoso equipo de trabajo

A mi familia ampliada, siempre presente

A mis padres, que me siguen sosteniendo, a su manera, y a pesar de su avanzada edad, y sigo aprendiendo de ellos. A mis hijos, que están lejos, pero siempre cerca, y que también me sostienen y de quienes aprendo viéndolos crecer. A Viviana, mi compañera de toda la vida, por estar a mi lado SIEMPRE.

Me despido con una estrofa de una canción de Eladia Blázquez, que realmente me conmueve y me ha servido de guía

“ESO DE DURAR Y TRANSCURRIR

NO NOS DA DERECHO A PRESUMIR

PORQUE NO ES LO MISMO QUE VIVIR,

HONRAR LA VIDA”

ESO ES LO QUE HE INTENTADO HACER TRABAJANDO EN LA DEFENSORÍA DEL PUEBLO

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